SermonesSermón 9
La Determinante labor de la sal (Mateo 5:13)
Rev. Natividad Fermín
Pastor de la Iglesia Nuevo Día, Rochester, NY
Introducción
Jesús observó el uso y la importancia de la sal en la vida cotidiana y comparó al cristiano con ella. El dijo: "vosotros sois la sal de la tierra" (Mateo 5:13).
La sal tiene es un elemento de multiples usos. Entre ellos podemos citar el de conservar en buen estados cuerpos muertos como carnes, pescados, etc. Ayuda a cicatrizar heridas. Da sabor a los alimentos y en algunos casos, se usa hasta como desinfectante.
Por sus importantes usos, los griegos consideraban que la sal actuaba como vida en los cadáveres.
I) La sal es buena sólo si mantiene su sabor (v.34), porque si lo pierde ¿con qué se sazonará?
II) Si la sal se vuelve inútil será echada fuera (v. 35).
Aunque parece duro e inaceptable, Jesús advierte al creyente en cuanto al peligro de convertirse en un inútil, porque entonces sería echado fuera, desechado, condenado. Se nos exige cierta mayordomía de nuestra salvación. Debemos mantener nuestra fidelidad al Señor.
AQUI EL ENFASIS ES QUE LA SAL NO PIERDA SU SABOR
Si leemos Lucas 15 encontraremos un cuadro hermoso de como la sal realiza su labor.
1- Buscando a los perdidos (vv. 4, 8, 11).
2- Búsqueda con empeño "hasta encontrarla" (vv. 4, 5), "barre la casa" (v. 8).
3- Es una búsqueda para perdonar (v. 20). El encuentro produce un gozo grande (vv. 6, 9, 24)
III) Después de su encuentro con Jesús, la samaritana dijo: "venid, ved a un hombre..." (Juan 4:29).
Felipe conoció a Jesús y vino y le dijo a Natanael: "ven y ve" (Juan 1:44, 45).
Cada uno de nosotros ha sido llamado por Dios para que seamos sal útil en nuestras comunidades. Tenemos familiares que no han conocido a Jesús como su salvador personal, lo mismo podemos decir de amigos, compañeros de trabajo, etc. Podemos ser sal para ellos através de nuestro testimonio, predicándole el evangelio, distribuyendo Biblias, invitándolos a la Iglesia y, por supuesto, orando por ellos constantemente.
Hermanos, seamos sal para nuestro mundo y glorifiquemos así a nuestro Señor Jesucristo. Amén.